jueves, 20 de agosto de 2009

PARA TI

Sentada en medio de la noche, sin tener nada que hacer, tipico de mi. Pero al estar sola aquí, pienso en todo aquello que he vivido contigo durante este ultimo año. Tengo tantas cosas que decirte, que en su tiempo debi haber dicho, pero mi orgullo y mis ganas de querer salir de esa época donde no sabia que hacer, a quien recurrir… todo por que me dejaste sola en la situación en la que mas te necesitaba.



¿Qué fue lo que paso? ¿Qué ocurrió con nosotros dos? No tengo una idea clara de cómo de pronto todo se vino a bajo, pero sé de mi parte, que hice bien y que hice mal.
Claro que recuerdo aquel agosto donde nos conocimos, y si la pregunta no era específicamente para mi, me tome la molestia de adueñármela. Nunca pensé en la mas remota posibilidad de quedar en tus brazos como lo hice a solo unas semanas de haberte conocido.

Sin embargo lo hice, te entregue todo de mi, cuerpo, alma. Te ofreci en un principio una ilusión, por que tu me llenadas el oído con dulces palabras que tristemente me convencieron de algo que yo había esperado por mucho. Después, esa ilusión se convirtió en hecho, a sabiendas de que aun estabas “dolido” por haber terminado una relación, y yo, con una esperanza de que esto podía ser algo maravilloso, te espere sin queja alguna.



De la noche a la mañana, estábamos juntos, y yo pensé que de una manera definitva, formal, aquella relación que yo tanto añoraba, que deseaba, por que sabia que podía ser feliz contigo, pero mi tristeza y decepcion fue enorme conforme paso el tiempo al ver que no era correspondida de la misma manera, a tal grado que pensé que lo nuestro únicamente se basaba en la piel, y no en el corazón. Pero seguía con mi tonta ideología del amor, que cruelmente ya no creo.



Como un viejo sueter, me tomabas y me dejabas y yo de nuevo te esperaba. ¿Qué mas te puedo decir? Solo lo mismo que dije anteriormente, te esperaba por que te quería por que pensé que realmente me querías, que querías estar conmigo bien, te di todo de mi pero creo que no estaba a tu altura, o no te llenaba lo suficiente. Llegue al grado en que en verdad me crei lo ultimo, hubo una época en la cual me iba a encerrar al baño a llorar por que me habías dejado sin mas, botada de nuevo como un viejo sueter. ¿Dime que hice mal? En verdad que no lo entiendo, te ruego que me lo digas.



El bebe…. A pesar de que fue una de las situaciones mas difíciles de mi vida, no sabes, no te imaginas ahora todo ese sufrimiento que llevo, ese remordimiento que siempre regresa, y que con pensarlo me pongo a llorar, aun mas cuando escribo esto. Era niña, estaba segura de eso. Y no hay nadie quien realmente pueda hablar de ello.


Pero como veo, tu cambias de pagina sin siquiera leer el pie de pagina. Y vas de chica en chica como si nada hubiera pasado. Estoy de acuerdo que la vida tiene que seguir, pero tu indiferencia me molesta hasta los huesos pero finalmente eres tu, al parecer te tengo que rogar, cosa que ya me canse de hacer.

“Gracias por curarme de mi ridícula obsesion con el amor”. Ewan McGregor

No hay comentarios: